miércoles, 21 de noviembre de 2012


La pulseada por el ajuste salarial rondaría el 30 % 


Gastronómicos, metalúrgicos, mercantiles, bancarios y de la construcción, son algunos de los sectores que se encuentran en plenas negociaciones para lograr actualización en sus salarios.
Los responsables de los gremios hablan de un “piso” inamovible” del 30 %, muchas de la cámaras empresarias están de acuerdo y la gran incógnita es el Estado, que sentado en paritarias intenten bajar ese porcentual, ya que de no ser así se abriría la puerta a una posible escalada inflacionaria.
Los docentes arrancaron el ciclo lectivo con un incremento promedio del 35 %, que muchos de los demás sectores tomaron como referencia.
Los porteros cerraron por ocho meses un 23,1 por ciento en forma escalonada.
La carrera entre precios y salarios está desatada, en algunos sectores ya hay pre acuerdos, pero en otro, los sindicalistas ya están en huelga y en las calles.
Como algunos acuerdos por un 30 % de actualización tuvieron una rápida resolución, algunos gremios parecen haberse “entusiasmado” y ya están solicitando entre el 40 y el 60%, aunque son porcentuales que difícilmente lleguen a aprobarse.
Este escenario de puja entre trabajadores y empresas se tradujo en conflictos y la situación no alcanza sólo a los privados, sino también afecta a algunas actividades de empleados públicos provinciales y municipales.
Orso quiere el 30 %. En declaraciones al Semanario La Jornada, el secretario General del Centro de Empleados de Comercio (CEC), Carlos Orso, reconoció que las negociaciones con las cámaras empresariales están muy avanzadas y si bien son arduas, se podría alcanzar el 30 % deseado como piso por los mercantiles.
Orso dijo que la gran incógnita será cuando las partes se sienten con la cartera laboral y que ésta, temiendo escaladas inflacionarias, intenten bajar esos porcentuales.
El gremio de comercio consiguió el último aumento el 27 de mayo de 2010 y fue del 27 % promedio (y aún está en vigencia).
Los frigoríficos, por su lado, están en conciliación obligatoria y la federación del sector del personal de la industria de la carne anunció medidas de fuerza en reclamo de un aumento salarial de 30 por ciento para los trabajadores del sector.
Los médicos y profesionales de 77 hospitales públicos de la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, realizaron paro de 24 horas. Rechazan por insuficiente el aumento salarial de 26% sobre los básicos que negoció oportunamente el gobierno bonaerense en una paritaria general.
Los judiciales bonaerenses amenazaron con un paro, buscando forzar una nueva discusión salarial con la administración de Daniel Scioli por un aumento del 35%.
El Sindicato de Industrias Químicas y Petroquímicas están reclamando un aumento del 60 % y ante la imposibilidad muchas de las empresas habrían tomado la decisión de paralizar transitoriamente la producción para evitar una escalada en el conflicto.

Gastronómicos en pie de lucha. El secretario General de UTHGRA Villa Carlos Paz, Jesús María Carrasco, informó al Semanario La Jornada el piso solicitado por su gremio a nivel nacional es del 35 % y que por estos días el sector está apoyando las medidas de fuerza de los trabajadores de la estaciones de servicio.
La Federación Obrero y Empleados de Estaciones de Servicio y Garajes de la República Argentina están pidiendo elevar a 4.000 pesos el salario básico del operario de playa, que está actualmente en 2.640 pesos, en promedio. Esto representaría un incremento de 51%.
Los visitadores médicos decidieron reclamar en la paritaria de la industria farmacéutica una suba salarial del 45,5%.
La paritaria de los casi 7.000 visitadores médicos que hay en todo el país vence a fin de este mes. Tienen un sueldo básico de 5.300 pesos.
Las paritarias de este año tienen un piso del 30%, porque aunque no lo digan públicamente, el porcentaje es admitido por empresarios y sindicalistas ya negociaciones de 2011 arrancan con un escenario inflacionario superior al de un año atrás.

UOCRA va por el 35 % hasta junio. El sector de la construcción dijo que los por desfasajes “deberíamos estar pidiendo un 50 % más”, remarcó Ramón Palacios, secretario General de la UOCRA carlospacense.
No obstante confirmó que, “nos parece razonable el 35 % que estamos reclamando, pero sabemos que ni bien nos llegue, el costo de vida lo va a superar”.
Insistió que el sector patronal podría otorgar este aumento, aunque quieren cerrar las paritarias hasta el 2012: “Nosotros necesitamos esta actualización y allá por julio o agosto tenemos que volvernos a sentar a dialogar”.
En la construcción, el salario promedio formal a fines de 2010 fue $2.807, con categorías que arrancan en $2.200 y llegan a los $4.400.

Ya acordaron. Uno de los primeros convenios de 2011 es el de bancarios, que comprende a 100.000 empleados. Había vencido el pasado 31 de diciembre, luego de haber obtenido durante 2010 un alza del 23,5%, por debajo de lo que consiguió después buena parte de los demás gremios. A cuenta de la negociación en curso, se acordó el pago de un anticipo de  $1.000 mensuales. Esto equivale a un incremento del 27,5% sobre la categoría básica inicial.
Otro de los convenios es el de los aceiteros con un básico inicial de $4.700 más $300 no remunerativos, que más adelante pasan a ser remunerativos.
El año pasado la mayoría de los convenios se renovaron con aumentos entre el 25 y 30% reforzados luego con cuotas extras o plus por fin de año, como pasó en la construcción, camioneros, petroleros, porteros o madereros.
Las paritarias también arrancan luego que se exploró la posibilidad de alcanzar un acuerdo marco de precios y salarios entre la CGT y la UIA.
El 2011 es un año electoral y ese acuerdo marco puede aparecer como un respaldo al gobierno, y esta cuestión también está en la mente de algunos sectores empresarios y sindicales no está dispuestos a asumir.
El problema es que estos reclamos reavivan las expectativas inflacionarias y con la firma de esos convenios, los empresarios buscarán remarcar los precios, por la incidencia salarial sobre los costos de producción, realimentando la escalada inflacionaria, deducen muchos analistas.
Los reclamos salariales sobrevienen fortalecidos porque la actividad económica sigue creciendo,  a diferencia de comienzos de 2010, cuando la economía recién estaba saliendo de la recesión provocada por el impacto de la crisis internacional.
Según el Ministerio de Trabajo, el salario básico de la categoría inferior de los convenios que entraron en vigencia el año pasado fue de $2.617, mientras que el de la categoría más representativa fue de $3.213, incluyendo los convenios de empresas. Y cuando se desagregan estas cifras surge que muchos básicos iniciales están por debajo de los $2.000. 

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