miércoles, 27 de junio de 2012


Quieren que la colección de Zecchín sea considerada patrimonio y se exhiba en un museo

Ascanio Zecchín fue el primero en instalar una óptica en Villa Carlos Paz y orgulloso está festejando sus 50 años en esta actividad.
Y como parte de esta gran pasión, inicialmente como hobby, fue recolectando una serie de piezas de anteojos, que exhibidos nos trasladan a un verdadero viaje a través del tiempo, en la historia y el arte.
Orgulloso de su colección, que ya exhibió en Villa Carlos Paz, también hizo lo propio en Buenos Aires, con una singular repercusión entre el público y la crítica.
Zecchín reflexionó sobre el alcance que ha suscitado su colección y su aspiración que alguna vez, sea valuada como un patrimonio y por qué no, forme parte de un museo.
“La idea de esta exposición ha sido la de encontrar un motivo diferente para festejar nuestros 50 años de óptica”, indicó Zecchín; y agregó: “Desde hace muchos años colecciono anteojos y le di la forma relacionándolo con el arte y la historia. El arte nos revela la posibilidad de construir la historia. En esa historia me encontré con una linda sorpresa: De pertenecer al ámbito donde está la primera documentación que testimonia el invento del anteojo”.
Haciendo historia, el óptico explicó que el anteojo no surge de “una cabeza, sino de varias personas”. En tal sentido dijo que esto, “fue avanzando y los investigadores de cada nación fueron haciendo lo suyo. En este caso la documentación testimonia. Y Venecia es la primera y más antigua que presenta esa documentación. Venecia era un punto estratégico, allá por el año 1300, entre Oriente y Europa y también por su dominio sobre sus zonas de influencia. Eso hizo que allí se recopilara, porque todo lo que era vidriería, que venía de la cercana isla de Murano. Venecia por ese entonces pasó a tener todos los secretos del vidrio. A su vez, los artesanos, que eran considerados lo que hoy son los profesionales, trabajaban los distintos materiales y por ejemplo hasta los zapateros eran muy respetados. También estaban los que trabajaban el vidrio y como consecuencia de ello la construcción del primer elemento, que fue la lupa”.
Siguiendo con los pasos cronológicos de la historia, Zecchín indicó que, “mientras había científicos que estaban sentando las bases para creación de los primeros anteojos, por esos tiempos regresa Marco Polo de Oriente y trae unos diseños de una serpiente, que los encantadores utilizaban en la India, la cual tenía en su cabeza como la unión de dos lupas. Esa imagen posiblemente significó el puntapié para creación del primer anteojo. En aquella época todo era en parte científico y en parte experimental” y reflexionó: “Muchas veces son circunstancias, las que hacen al descubrimiento”.
“Como se advertía que a partir de los 45 años de edad, la visión empezaba a tener un deterioro en su sistema acomodativo, veían como una lupita respondía a ese síntoma. Entonces pasó a ser un elemento muy usado, dentro de los claustros, que era donde más se manejaba todas estas cosas. En esa manifestación de los oficios aparece la primer documentación de la fabricación del anteojo, donde se reglamentaba que había dos tipos: De cristal de roca (usado hasta ese momento, pero muy costoso): y con el manejo del vidrio se comenzó la fabricación en serie y por lo tanto su comercialización. En ese documento se separa bien los oficios, del vidriero y el del cristalero. Y ahí se menciona el anteojo, por primera vez, en el año 1300”.
No hay prácticamente piezas de esa época, pero si imágenes: “El primer cuadro, con un eclesiástico domínico, que tiene anteojos en una de sus manos,  data de 1353 y es lo primero conocido. Y está en una iglesia, a 40 kms del pueblo italiano donde nací. Esa imagen del anteojo, coincide con la que trajo Marco Polo (de la serpiente)”, indicó.
Zecchín siguió repasando la historia: “Después vinieron más cuadros. Mientras tanto en Pizza apareció una lápida, con la leyenda que allí estaban los restos del inventor del anteojo. Posteriormente se supo que quien estaba allí había estado en Venecia. Saber todo eso me dio mucha fuerza para hacer todo lo que hice aquí, aunque ya era mi pasión desde pequeño”.
Sobre su colección recordó que hay un anteojo de un farmacéutico, “que vivía frente a donde vivíamos nosotros en Italia y se lo regaló a mi hermana. Después ella me lo regaló a mí. Eso fue hace 60 años atrás. Tal vez ese fue el punto de partida. Mi colección finaliza con mi anteojos de ese momento, de 1950. La muestra presenta cuadros con imágenes hasta un momento en que ya tengo ejemplares. Abarco cien años, de 1850 a 1950. Yo tengo alrededor de 100 a 120 piezas”.
En Villa Carlos Paz expuso la muestra “Una mirada al arte a través de los anteojos” en el Salón Rizzuto, cuya apertura fue el 29/09/11.
Pero en los últimos días también expuso en la capital argentina: “La muestra se hizo en San Isidro (Buenos Aires), en una antigua casona donde se realizan exposiciones y que originalmente fue de Mariquita Sánchez de Thompson. Fue en los primeros días de marzo. Surgió porque una empresa se interesó en mi exposición, le encantó porque no existía nada similar en todo el país y me hicieron la propuesta, ya que estaban cumpliendo 25 años”.
Zecchín explicó que, se unió su colección a la de un coleccionista de instrumental oftalmológico antiguo: “Y con la grata casualidad que los dos somos italianos. El otro coleccionista es un vendedor de este tipo de instrumental que con el tiempo fue acumulando algunos aparatos, un apasionado”.
El óptico confesó que su sueño es, “dejar mi colección para ciudad, para que quede como un patrimonio, pero me resulta difícil. En realidad todavía no he conversado con nadie al respecto, es aún una idea, pero para hacerlo aquí, no encuentro la gente adecuada ni el lugar adecuado, porque mi gran temor es que después se olviden y esta colección se deteriore. Esto tiene un valor importante. La intención está, podría transformarse en un museo, pero se tienen que dar las condiciones. Esto merecerá una conversación más profunda, con quienes se interesen”.
Finalmente trascendió que la colectividad del Veneto en Córdoba, a la cual pertenece Zecchín, se han interesado por esta colección, por lo cual está en plena conversación para ver la posibilidad de realizar una nueva exposición, con su patrocinio, a realizarse en Córdoba.

2 comentarios:

LOS CIRCULARES dijo...

Acabo de leer esta nota sobre Ascanio Zecchin, y me gustaría contactar con él, dado que fuí un compañero de estudios de óptica y vivíamos en la misma casa de estudiantes en Rosario.
Les pido, por favor, que le hagan llegar este mensaje.
Soy Carlos Trotta, resido en España desde hace 32 años y mi dirección es carlostrotta@gmail.com
Un saludo.
Muchas gracias.
¡Felices Fiestas!
22-12-13

LOS CIRCULARES dijo...

Acabo de leer esta nota sobre Ascanio Zecchin, y me gustaría contactar con él, dado que fuí un compañero de estudios de óptica y vivíamos en la misma casa de estudiantes en Rosario.
Les pido, por favor, que le hagan llegar este mensaje.
Soy Carlos Trotta, resido en España desde hace 32 años y mi dirección es carlostrotta@gmail.com
Un saludo.
Muchas gracias.
¡Felices Fiestas!
22-12-13